domingo, 20 de junio de 2010

Como limpiar algunos metales

En el mercado podemos encontrar gran cantidad de limpiadores para metales. Pero si el objeto no tiene oxidaciones importantes, existen unos métodos caseros para limpiarlos:
Hierro: Se frota el óxido con lana de acero mojada con aceite de oliva y se retira la suciedad con un paño.
Cobre: Se hace una pasta con vinagre y pimentón, se frota  el objeto hasta eliminar la suciedad. Se aclara y se seca bien.
Latón y bronce: Se mezcla vinagre o zumo de limón con sal y se frota. Se aclara secándolo bien.
Plata: Hacer una pasta con bicarbonato y agua frotar el objeto. Lavar, aclarar y secar.
Si el metal está muy oxidado, existen productos industriales como los transformadores de óxido  que son productos al agua que aplicados sobre el óxido, reaccionan y crean una película protectora que neutraliza la oxidación superficial, pudiendo dar un acabado encima  sin tener que pasar por la ardua tarea de lijar o cepillar.
Una vez limpio, el metal se puede proteger con ceras o barnices especiales para que quede con su color natural o se puede aplicar un esmalte de color.



Cabecero de hierro restaurado y decorado con un falso esmalte


Lacado en blanco y decorado con un falso esmalte


Decorado con unas iniciales


Decorado con cromos victorianos


El antes y el despúes

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