miércoles, 20 de enero de 2010

Manos a la obra...

Una vez seleccionado el soporte, lo primero que debemos hacer es darle un acabado a nuestro gusto, si es madera, podemos teñirla  o pintarla, y luego darle unas manos de barniz para que quede bien protegida. Mientras esto se seca, escogemos los colores de las teselas que vamos a emplear y hacemos un esquema de la posición en que las vamos a colocar. Para esto, dibujamos en un papel la superficie que queremos cubrir y la vamos rellenando con el motivo escogido, dejando un espacio entre cada tesela. Cuando estemos satisfechos con nuestra composición, echamos una capa de cola fuerte a la superficie de la tapa, y vamos pasando las teselas del mismo modo que las teníamos encima del papel, cuidando que quede un espacio entre cada una. Dejamos secar hasta el día siguiente.
Preparamos la pasta para mosaico con una consistencia cremosa y homogénea, humedecemos  un poco las teselas y echamos la pasta comprobando que no queden agujeros, para lo cual, golpearemos suavemente el soporte contra la mesa para sacar las burbujas de aire que se han formado. Dejamos que se seque un poco y retiramos el exceso de pasta con un paño seco.  ¡Y nuestro trabajo, esta listo!



No hay comentarios:

Publicar un comentario